Tribunas
29/10/2026
¿Por qué Joseph Ratzinger-Benedicto XVI sigue estando de moda?
José Francisco Serrano Oceja
A lo largo de la celebración del Congreso sobre la persona y el pensamiento de Benedicto XVI en Almería me he preguntado en varias ocasiones por qué sigue estando de moda lo dicho y lo escrito por un hombre que marcó la historia de la propuesta cristiana en la época contemporánea.
Bueno, la pregunta no es del todo la anterior. La pregunta sería: ¿por qué necesitamos hoy el pensamiento de Joseph Ratzinger- Benedicto XVI? ¿Lo necesitamos de la misma manera que necesitamos el de los papas precedentes y posteriores de la época contemporánea?
Muestra de su actualidad es el stand con las publicaciones últimas que en español han salido a la calle en los últimos meses de este autor. No cesan.
Le he preguntado a un editor si se siguen vendiendo los libros de Ratzinger y la contestación ha sido: “Ahora más que nunca”.
Tengo que confesar que me pasé el verano con su “Introducción al cristianismo” y su “Escatología”. Incluso debatí en la librería de pastoral de la diócesis en la que estaba en ese momento, por unos minutos, con una señora que se quería llevar el ejemplar que yo había encargado de la “Escatología”.
La clave a estas preguntas me la dio en parte Lydia Jiménez, Directora General de las Cruzadas de Santa María.
Vendría a ser algo así como que debemos fijarnos en el lema episcopal de Ratzinger, “Cooperador de la verdad”. En el libro de Peter Seewald “Sal de la tierra” señalaba Ratzinger:
“Acepté (el ministerio episcopal) con el fin de ser cooperador de la verdad”. “Resonaban continuamente en mis oídos aquellas palabras de la Biblia, y también de los Padres de la Iglesia, condenando a los pastores que, para evitar conflictos son como perros mudos que permiten que el veneno se extienda. Una vida tranquila nunca ha sido la primera característica de un ciudadano, y la imagen de un obispo pendiente solo de ahorrarse disgustos y de disimular lo mejor posible todas las situaciones conflictivas, me aterra”.
En su homilía en la Misa “Pro eligendo Pontifice” el 18 de abril de 2005, comentando la carta a los Efesios, exhorta a no ser “niños zarandeados por cualquier viento de doctrina”. Nos propone buscar la verdad como tarea de vida.
Amor y verdad, palabras esenciales que, en su pensamiento, son mucho más que una teoría. Son una Persona, por adhesión a la cual “se comienza a ser cristiano”.
No hay más misterios.
José Francisco Serrano Oceja