Vaticano

 

El cirujano del Papa no ve razones médicas para cancelar el viaje, pero obispos de América contemplan una visita más ligera

 

El cirujano que operó a León XIV de un tumor maligno en el pulmón asegura que no existen motivos clínicos que impidan su viaje apostólico a Uruguay, Argentina y Perú, previsto del 6 al 17 de noviembre. El Papa necesitará unos diez días más para completar su recuperación. Antes de conocer esta valoración médica, los obispos de los tres países habían manifestado que la salud del Pontífice debe ser prioritaria y que están dispuestos a buscar otra fecha o a «aligerar» la agenda si los médicos lo recomiendan.

 

 

 

18/10/26 | Marta Santín


 

 

 

  1. Cómo está la salud del Papa después de la operación
  2. Diez días más para completar la recuperación
  3. Un paciente ideal
  4. Los obispos de América, dispuestos a aligerar la agenda
  5. Secularización en Uruguay y atención a los más vulnerables
  6. Primera misa de un Papa en la Amazonia

 

 

 


El Papa León XIV con el cirujano que le operó, Stefano Margaritora.
Vatican Media.

 

 

 

León XIV abandonó ayer, sábado 17 de octubre, alrededor de las 15:30 horas, el Hospital Policlínico Gemelli de Roma, donde había permanecido ingresado durante cinco días tras someterse a una operación de pulmón. Este domingo 18 de octubre rezará el Ángelus desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico, según había anunciado el Vaticano.

 

Cómo está la salud del Papa después de la operación

El estado general del Pontífice es bueno. Así lo ha confirmado el profesor Stefano Margaritora, el cirujano que dirigió la intervención del pasado martes 13 de octubre, en una entrevista con los medios vaticanos. Margaritora es catedrático de Cirugía Torácica en la Universidad Católica del Sagrado Corazón y director de la Unidad Operativa Compleja de Cirugía Torácica de la Fundación Policlínico Universitario Agostino Gemelli.

«En el momento del alta hospitalaria, el Papa León se encontraba en unas condiciones clínicas absolutamente satisfactorias», ha explicado en una entrevista a Vatican News. Los análisis de sangre eran normales, la función cardíaca estaba en orden y la recuperación del pulmón evolucionaba conforme a los plazos previstos.

El tumor maligno, un adenocarcinoma pulmonar, se descubrió de manera fortuita durante unas pruebas rutinarias del abdomen, que permitieron observar una pequeña mancha en las bases pulmonares.

La operación consistió en extirpar el lóbulo inferior del pulmón derecho, donde se encontraba el tumor. Según Margaritora, la intervención transcurrió sin complicaciones. «En realidad, la intervención del Santo Padre fue una operación rutinaria», ha señalado, en referencia al procedimiento que se realiza habitualmente ante tumores de determinadas características y tamaño.

 

Diez días más para completar la recuperación

El cirujano considera que, después de una intervención de este tipo, una persona necesita aproximadamente dos semanas para alcanzar una recuperación física completa. Como ya había transcurrido casi una semana desde la operación, estima que León XIV estará plenamente recuperado en unos diez días más.

La motivación del Papa para recuperarse ha sido determinante durante el posoperatorio. Margaritora ha destacado que el Pontífice se ha implicado activamente en su recuperación y ha seguido las indicaciones médicas, con el objetivo de volver a encontrarse bien en el menor tiempo posible.

«Su voluntad de recuperarse en un plazo muy breve ha resultado muy eficaz en todos los sentidos», ha afirmado.

 

Un paciente ideal

También ha descrito al Papa como un paciente especialmente colaborador: «El papa León ha sido un paciente ideal. Siempre tranquilo, siempre sonriente y con muy pocas quejas ante un dolor que, pese a todas las medidas adoptadas, una persona sin duda experimenta. Ha seguido todas nuestras indicaciones, tanto desde el punto de vista dietético como desde el fisioterapéutico. Se ha puesto de pie y siempre hacía incluso un poco más de lo que le pedíamos».

La valoración del cirujano sobre el viaje a Sudamérica es clara: «En cuanto a un viaje largo, con desplazamientos en avión, que tendrá lugar dentro de aproximadamente tres semanas, diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar».

El pronóstico médico despeja, por tanto, una de las principales incógnitas sobre el desplazamiento apostólico, aunque la evolución del Pontífice seguirá siendo determinante para las decisiones que se adopten sobre el programa.

 

Los obispos de América, dispuestos a aligerar la agenda

Antes de que se conocieran las declaraciones del cirujano los obispos de Uruguay, Argentina y Perú ya habían expresado su preocupación por la salud del Papa. En una rueda de prensa telemática organizada por la fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), el viernes 16 de octubre, los representantes de las tres Iglesias locales aseguraron que esperan con ilusión la visita, pero que anteponen la recuperación de León XIV a cualquier otro interés.

El arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla; el obispo auxiliar de Córdoba (Argentina), Alejandro Musolino; y el obispo de Chiclayo (Perú), Edison Edgardo Farfán, se mostraron dispuestos a estudiar un aplazamiento o a reducir las exigencias del itinerario si así lo aconsejan los médicos.

«Lo más importante hoy es la salud del Papa», afirmó Musolino, quien subrayó que Argentina espera al Pontífice «con todo el corazón». Farfán, sucesor de León XIV al frente de la diócesis peruana de Chiclayo, también consideró que lo principal es «que esté bien» y aseguró que las Iglesias locales están «atentas a cualquier recomendación de la Santa Sede».

Sturla apuntó que, si finalmente hubiera que aplazar el viaje, sería necesario estudiar una nueva fecha propuesta por el Vaticano y contar también con el acuerdo de los tres gobiernos. En el caso de Uruguay, explicó que enero no sería un buen mes debido a las altas temperaturas y las vacaciones, y planteó diciembre, febrero o marzo como posibles alternativas. Si se mantiene noviembre, se mostró dispuesto a «aligerar algo la agenda».

Los tres prelados han asegurado que viven con «esperanza» la llegada del Papa a América, un continente que, según los datos difundidos por ACN, concentra cerca del 48% de los católicos del mundo y alberga la mayor cantidad de territorios de misión.

 

Secularización en Uruguay y atención a los más vulnerables

Sturla explicó que Uruguay afronta la visita en un contexto de fuerte secularización: solo un 33% de la población se declara católica. Sin embargo, según las encuestas citadas por el arzobispo, el 60% de los uruguayos recibe con mucha esperanza la llegada del Pontífice y apenas existe oposición a su visita.

Entre los momentos destacados del programa uruguayo figura el encuentro con un barrio necesitado de Montevideo que reúne una veintena de obras sociales y asistenciales de la Iglesia.

En Argentina, la agenda prevista busca poner a la persona en el centro y dar protagonismo a quienes sufren exclusión. Incluye encuentros multitudinarios con jóvenes, tres misas masivas y visitas al Cottolengo Don Orione y a la cárcel de Devoto.

 

Primera misa de un Papa en la Amazonia

Perú tiene un significado especial para León XIV, que residió durante años en el país y fue obispo de Chiclayo. El itinerario contempla actos en Lima, Cusco, Pucallpa y Chiclayo, con especial atención a la Amazonia, las comunidades quechuas y el ámbito universitario.

En Pucallpa, según la información prevista para el viaje, el Papa celebrará por primera vez una Eucaristía en la Amazonia. Farfán confía en que León XIV anime a los peruanos a «construir puentes», «trabajar por la paz» y «combatir la corrupción».

Por el momento, el viaje apostólico sigue previsto del 6 al 17 de noviembre. La valoración favorable del cirujano y la disposición de los obispos a adaptar el programa sitúan ahora el foco en la recuperación del Pontífice durante las próximas semanas.