Diócesis
El obispo de Bilbao, preocupado por la identidad vasca en 50 años debido al descenso de la natalidad
Joseba Segura ha reconocido en una entrevista que las conversaciones con el Gobierno en materia de abusos son “a veces complicadas”
15/05/26 | Javier Arias, X
El obispo de Bilbao, Joseba Segura, cumplirá el próximo mes de julio cinco años al frente de la diócesis vizcaína desde su toma de posesión. En una entrevista concedida al programa Boulevard de Radio Euskadi, el prelado repasó algunas de las principales cuestiones que marcan la actualidad eclesial y social en Euskadi: desde la visita del Lehendakari al Vaticano hasta la crisis de vocaciones, la inmigración, el futuro del euskera o la reparación a las víctimas de abusos.
- El Vaticano y el “peso geopolítico” de la Santa Sede
- La tranquilidad del Papa León
- La crisis vocacional
- Natalidad, inmigración y el futuro del euskera
La gestión de los abusos y sus relaciones con el Gobierno
El obispo de Bilbao, Joseba Segura.
El Vaticano y el “peso geopolítico” de la Santa Sede
Segura, llamado a ser uno de los obispos que irá ganando peso y protagonismo en España, valoró positivamente la reciente visita del Lehendakari, Imanol Pradales, al Vaticano y destacó especialmente la relevancia internacional de la Santa Sede.
“El Vaticano tiene un peso geopolítico evidente”, afirmó el obispo, quien también puso en valor el posterior encuentro de Pradales con el secretario de Estado, Pietro Parolin, al que definió como “una persona con muchísima experiencia e interés por todos los temas internacionales”.
El prelado bilbaíno confirmó además que acudirá a Madrid junto al resto de obispos españoles con motivo de la próxima visita papal. Desde la Iglesia en Vizcaya se fletará un autobús con jóvenes inscritos para participar en la Vigilia y el primer acto general de preparación tendrá lugar el próximo 23 de mayo en la basílica de Begoña.
La tranquilidad del Papa León
Coincidiendo con el primer año del actual pontificado, Segura definió al Papa como “un hombre más tranquilo que Francisco, con un liderazgo diferente, pero que este mundo convulso necesita”.
El obispo elogió especialmente la respuesta del Pontífice ante la administración de Donald Trump y lanzó una reflexión crítica sobre la situación internacional: “Tenemos al líder de Occidente que supuestamente defiende la libertad y la tradición cristiana. Estamos en problemas”.
El obispo de Bilbao, Joseba Segura.
La crisis vocacional
Sobre la crisis de vocaciones sacerdotales, Segura consideró que la escasez de seminaristas puede convertirse en una oportunidad para reforzar el papel de los laicos dentro de la Iglesia.
“El laicado tiene mucho más protagonismo”, señaló el obispo, que al mismo tiempo aseguró detectar una cierta apertura espiritual entre los jóvenes vascos. Como ejemplo, citó el aumento de bautismos de adultos hijos de familias no creyentes que solicitan conocer la fe cristiana.
A su juicio, existe además una generación que “ya no tiene el mismo prejuicio hacia la Iglesia”, aunque reconoció que esa desconfianza todavía persiste especialmente en algunos entornos euskaldunes.
Natalidad, inmigración y el futuro del euskera
Uno de los momentos más significativos de la entrevista llegó al abordar la cuestión demográfica. Joseba Segura afirmó que “la baja natalidad es el factor crítico de la identidad vasca futura” y pidió una reflexión colectiva sobre las consecuencias que esta realidad tendrá dentro de cincuenta años.
En relación con la inmigración, rechazó de forma clara los discursos basados en la “prioridad nacional”. Para Joseba Segura, “la Iglesia no puede aceptar que, porque uno sea de fuera o de aquí, tenga más o menos derechos”, subrayó.
Al mismo tiempo, reconoció la complejidad cultural y lingüística que plantea el fenómeno migratorio: “La llegada de inmigrantes nos ayuda a afrontar muchísimos retos demográficos y, por otro lado, es un desafío enorme para todo lo que significa ser vasco dentro de 50 años. El tema del euskera es fundamental y está ya en una situación complicada y yo temo que puede complicarse más”.
El obispo de Bilbao, Joseba Segura.
La gestión de los abusos y sus relaciones con el Gobierno
En materia de abusos, el obispo aseguró que durante sus cinco años de episcopado se ha avanzado significativamente en la atención y reparación a las víctimas.
Segura reconoció tanto la responsabilidad moral como la económica de la Iglesia y recordó que ha mantenido encuentros personales con víctimas que así lo han solicitado.
“La Iglesia ha entendido que tenemos una responsabilidad moral”, afirmó, aunque admitió que las conversaciones con el Gobierno sobre esta cuestión “a veces son complicadas”.
Asimismo, reclamó al Estado que habilite “su propio carril” para atender a otras víctimas de abusos fuera del ámbito eclesial. “Si en este momento eres víctima de abusos de hace 30 años en un colegio público, tú no tienes ventanilla donde presentar tu petición”, denunció el obispo bilbaíno.