Diócesis
La Asamblea celebrada en Ávila ha aplicado en España el método sinodal con la participación y votación directa de más de 300 representantes de las nueve diócesis
03/05/26 | Marta Santín, X
La Iglesia en Castilla ha culminado este 2 de mayo en la Diócesis de Ávila una Asamblea eclesial histórica bajo el lema ‘Renovados para la misión’, un encuentro que ha reunido durante tres días a más de 300 representantes de todas las realidades eclesiales de las nueve diócesis del territorio y que ha sido presentado como un hito en la aplicación del Sínodo en España.
- "Un encuentro sinodal"
- Un proceso sinodal aplicado en España
- Las siete propuestas para la renovación
- Tres ejes de conversión pastoral
- Una Iglesia en camino
La Asamblea de Iglesia en Castilla.
"Un encuentro sinodal"
El encuentro, celebrado del 30 de abril al 2 de mayo, ha sido definido por el arzobispo de Burgos, Mario Iceta ;como “un encuentro sinodal” en el que han participado laicos, miembros de la vida consagrada, sacerdotes y obispos en un proceso común de “escucha, participación y discernimiento para el futuro de la Iglesia en Castilla”.
En su carta semanal de este domingo 3 de mayo, Iceta ha subrayado el carácter espiritual del encuentro: “Un verdadero tiempo de gracia donde el Pueblo de Dios se ha dado la mano para escuchar –a una sola voz– lo que el Espíritu dice hoy a la Iglesia (cf. Ap 2, 7)”.
Un proceso sinodal aplicado en España
La Asamblea ha sido fruto de un itinerario iniciado en 2024, centrado en analizar la realidad de las diócesis y discernir los retos actuales. En este sentido, el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, destacó en la rueda de prensa de apertura que este proceso responde directamente al espíritu del Sínodo impulsado por la Iglesia universal.
“El Sínodo nos dijo que escucharnos unos a otros y trabajar juntos puede ser una profecía social”, afirmó Argüello, quien añadió que la Asamblea supone “una invitación en nuestra tierra y a toda la sociedad española de ver aquello que singularmente nos une y cuáles son los proyectos que podemos impulsar juntos”.
El prelado insistió en que lo que une a los participantes “trasciende”, aludiendo a “la presencia de Jesucristo y de su Espíritu”, y subrayó la importancia de conectar el Evangelio con las inquietudes actuales de la sociedad.
Uno de los elementos más significativos de esta Asamblea ha sido la participación directa de todos los asistentes en la toma de decisiones. Los más de 300 representantes, laicos, miembros de la vida consagrada, sacerdotes y obispos, procedentes de las archidiócesis de Burgos y Valladolid y de las diócesis de Ávila, Ciudad Rodrigo, Osma-Soria, Palencia, Salamanca, Segovia y Zamora, contaron con un sistema de votación para aprobar las conclusiones finales.
Estas conclusiones han sido definidas como “pistas para el camino” y serán ahora ofrecidas tanto a las diócesis de Castilla como al conjunto de la Iglesia en España, también inmersa en el proceso sinodal.
La Asamblea de Iglesia en Castilla.
Las siete propuestas para la renovación
Según el comunicado final publicado por la archidiócesis de Burgos, los delegados han aprobado siete propuestas que configuran la ponencia final de la Asamblea y que orientarán la acción pastoral futura. Estas son:
- Impulsar la creación de pequeños grupos de vida, a través de una campaña diocesana y de la preparación de personas que puedan ser acompañantes en sus inicios.
- Formar a los agentes pastorales en dinámicas de trabajo en equipo, en las unidades pastorales —sacerdotes, seminaristas, laicos y consagrados— para planificar y desarrollar conjuntamente la acción pastoral superando el clericalismo.
- Reforzar la dimensión social de la evangelización, mediante iniciativas de caridad, justicia y compromiso social que hagan visible el Evangelio en la vida cotidiana.
- Promover el discernimiento y acompañamiento de los carismas de cada bautizado, ayudando a descubrir sus dones y su lugar en la misión de la Iglesia.
- Apostar decididamente por la catequesis familiar y de adultos en la diócesis.
- Replantear las unidades pastorales, formando aquellas que realmente puedan serlo y aplicando criterios geográficos, históricos y religiosos propuestos desde el arciprestazgo, dotándolas de medios materiales y humanos.
- Formar equipos misioneros interparroquiales en los arciprestazgos, que impulsen el primer anuncio y una formación continuada, creando además un fondo común de recursos y buenas prácticas al servicio de todas las comunidades.
Estas propuestas fueron aprobadas tras el proceso de votación en el que participaron los más de 300 representantes de las diócesis, dentro del método sinodal que ha caracterizado toda la Asamblea.
Tres ejes de conversión pastoral
Durante la Asamblea, el trabajo se ha apoyado en el documento titulado La conversión pastoral y misionera de la Iglesia en Castilla, que ha orientado la reflexión en tres grandes ámbitos, según ha explicado Mario Iceta.
En primer lugar, el arzobispo ha señalado la llamada a una “conversión pastoral” que implica “volver a situar a Jesucristo en el centro de todo”. En este sentido, ha afirmado que “no basta hablar de Él: es necesario encontrarse con su mirada y dejarse mirar por sus ojos para vivir desde su propia vida”.
En segundo lugar, Iceta ha destacado la urgencia de una renovación de la pastoral, subrayando que la Iglesia está llamada a ser “más cercana, más misionera, más participativa e implicativa”. Ha advertido que “o somos una Iglesia que sale, acompaña y se implica en llevar el Evangelio a todos los ámbitos, o quedaremos repitiendo siempre los mismos esquemas pastorales ya superados”.
El tercer eje ha sido la remodelación de las estructuras evangelizadoras, con especial atención a la parroquia y al entorno digital. Según ha explicado, “la parroquia, hogar apacible y acogedor entre todas las casas, debe redescubrir su identidad misionera”, mientras que el mundo digital se presenta como “un verdadero areópago donde la Palabra debe resonar con verdad y belleza”.
La Asamblea de Iglesia en Castilla.
Mons. Argüello abre la Asamblea con un mensaje del Papa.
Una Iglesia en camino
La Asamblea eclesial de Iglesia en Castilla se inscribe en un contexto más amplio de renovación impulsado por el Sínodo, con el objetivo de construir una Iglesia más viva, misionera y en comunión.
Iceta ha recordado que los objetivos del encuentro —impulsar una Iglesia más viva, fortalecer la comunión y concretar decisiones pastorales— solo podrán alcanzarse si nacen de una transformación interior.
“Porque la misión no brota de un plan establecido, sino de una vida transformada por el Espíritu que sopla donde y como quiere”, ha afirmado.
La experiencia vivida en Ávila marca así un paso significativo en la aplicación del proceso sinodal en España y abre una nueva etapa para las diócesis de Castilla, llamadas a traducir estas propuestas en acciones concretas en sus comunidades.