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“Ni algoritmos ni eficiencia bastan”: empresarios cristianos se citan en Madrid por el 75 aniversario de ASE

 

La inteligencia artificial y la dignidad humana centran un encuentro internacional con respaldo de la Iglesia

 

 

 

01/05/26 | Javier Arias, X


 

 

 

Del 7 al 9 de mayo, Madrid acoge el Encuentro Nacional de Empresarios y Directivos Cristianos que organiza la Acción Social Empresarial para celebrar sus 75 años de historia.

 

 

 

  1. Sobre Acción Social Empresarial
  2. Encuentro internacional de empresarios cristianos en Madrid
  3. Presencia de obispos españoles
  4. Ponencia de Perteguer sobre la IA
  5. Los cinco grandes retos del mundo empresarial con la Doctrina Social de la Iglesia

 

 

 


Juan Antonio Perteguer Muñoz,
presidente de Acción Social Empresarial.

 

 

 

Sobre Acción Social Empresarial

En conversación con Religión Confidencial, Juan Antonio Perteguer Muñoz, presidente de ASE, destaca que esta asociación de empresarios, directivos y profesionales cristianos “busca impulsar la presencia viva de la Doctrina Social de la Iglesia en la vida económica y social española”.

Afirma que dependen de la Conferencia Episcopal Española y entienden la empresa “no solo como una realidad económica, sino como una comunidad de personas llamada a generar trabajo digno, fortalecer la cohesión social y servir al bien común”.

ASE, cuenta su presidente, “nació de una convicción muy sencilla y muy profunda: la fe no puede quedarse reducida al ámbito privado. También debe iluminar el modo de dirigir, de emprender, de tomar decisiones, de organizar el trabajo, de usar la tecnología y de relacionarse con las personas”.

 

Encuentro internacional de empresarios cristianos en Madrid

Respecto al Encuentro Nacional de Empresarios y Directivos Cristianos que tendrá lugar del 7 al 9 de mayo en Madrid, confían en que sea un gran momento de renovación, de comunión y de impulso”. Como recuerda Juan Antonio Perteguer, “el propio lema del Encuentro lo expresa muy bien: excelencia empresarial, bien común y solidaridad”. Para él, “no se trata de contraponer la excelencia a la ética o a la dimensión social de la empresa, sino de afirmar que la verdadera excelencia solo es plena cuando está al servicio de la persona y de la sociedad”.

Perteguer espera que este encuentro “no sea solo una reflexión sobre la empresa, sino también una llamada a redescubrir que empresarios, directivos y profesionales cristianos están llamados a humanizar la economía desde dentro”. De cara a este acontecimiento, en donde celebrarán “75 años de compromiso empresarial cristiano con la sociedad española”, tienen confirmada la participación de empresarios y directivos de más de veinte países.

 

 

 


Javier Fernánez-Cid, Director del
Encuentro Nacional de Empresarios y Directivos Cristianos.

 

 

 

Presencia de obispos españoles

Hasta tres obispos españoles harán acto de presencia en estas jornadas: Luis Argüello, Ginés García Beltrán y el cardenal José Cobo.

“Supone una gran alegría y un respaldo eclesial muy significativo. Su presencia pone de manifiesto que la Iglesia acompaña de verdad la vocación de empresarios, directivos y profesionales cristianos, y que considera decisivo el papel de la vida económica y empresarial en la construcción del bien común”, resalta Juan Antonio ante el respaldo de los obispos.

Además, subraya que la presencia de estos prelados “ayuda a situar correctamente el sentido de estas jornadas”. “Estamos ante una propuesta profundamente eclesial y social, donde la actividad económica es leída a la luz del Evangelio, de la dignidad humana y de la Doctrina Social de la Iglesia”, añade.

 

Ponencia de Perteguer sobre la IA

El presidente de ASE será el encargado de impartir una ponencia titulada «La formación del empresario y directivo cristiano en la era de la inteligencia artificial».

Sobre el contenido que compartirá con los asistentes, Juan Antonio Perteguer adelanta a Religión Confidencial que “la idea central de mi intervención es que la inteligencia artificial no plantea solo un desafío técnico, sino sobre todo un desafío antropológico, moral y relacional”. La gran cuestión -continua- “no es únicamente qué puede hacer la IA, sino qué tipo de empresarios, directivos y profesionales queremos formar en esta nueva etapa”.

Perteguer se muestra convencido de que “cuanto más avance la inteligencia artificial, más importante será la calidad humana de quienes dirigen, deciden y acompañan”. Por ello, incide en que “en un entorno donde muchas funciones podrán ser automatizadas, las relaciones personales serán todavía más decisivas”. Sostiene que “la empresa del futuro no podrá sostenerse solo sobre eficiencia, datos o predicción” y sí “necesitará confianza, sentido, cultura compartida, responsabilidad y vínculos humanos reales”.

El presidente de ASE advierte de que “el gran riesgo no es solo usar mal una tecnología, sino empobrecer la visión del ser humano”. En ese sentido, se suma al discurso de León XIV quien “ha advertido también del peligro de sistemas que reproduzcan razonamientos “sin conciencia” y ha recordado que “nadie es un simple engranaje de una organización”.

Por eso, la ponencia de Juan Antonio Perteguer versará sobre “la formación del empresario, del directivo y del profesional cristiano que hoy debe ser más integral que nunca. Menos reducida a habilidades instrumentales y más centrada en el discernimiento, el criterio moral, la verdad, el bien común, la responsabilidad social, la conciliación familiar y la capacidad de construir relaciones personales verdaderas”.

 

 

 


Jubileo de los empresarios en Roma del 4 al 6 de mayo 2025.

 

 

 

Los cinco grandes retos del mundo empresarial con la Doctrina Social de la Iglesia

Sobre los grandes retos que tiene por delante el mundo empresarial para poder encarnar mejor la Doctrina Social de la Iglesia, Perteguer se centra en cinco.

Para él, el primero es “volver a situar a la persona en el centro”. Y no de manera retórica, sino real: “en la organización del trabajo, en la cultura interna, en las retribuciones, salario justo, acceso a la vivienda, en la conciliación familiar, en el liderazgo y en la toma de decisiones”.

El segundo reto que señala es “comprender que el bien común no es una idea abstracta, sino un criterio práctico para la empresa”. Por ello, hace hincapié en que “una empresa encarna mejor la Doctrina Social de la Iglesia cuando crea valor económico y al mismo tiempo fortalece vínculos, promueve trabajo digno que permita formar una familia y acceder a una vivienda, genera confianza y contribuye a una sociedad más humana”.

El tercero que apunta es “vivir la solidaridad no como algo periférico o solo filantrópico, sino como una lógica interna del modo de dirigir y de emprender”. El cuarto reto que cita es “afrontar bien la revolución tecnológica”. Vuelve a insistir en que “la Iglesia ha subrayado recientemente que la IA afecta ya de lleno a las relaciones interpersonales, la educación y el trabajo, y por eso su desarrollo y uso deben proteger la dignidad humana y el desarrollo integral de la persona y de la sociedad”.

Por último, cita como el de “formar a empresarios, directivos y profesionales capaces de cuidar las relaciones personales en medio de una cultura cada vez más mediada por pantallas, datos y automatismos”.  Juan Antonio Perteguer alerta de que “una empresa puede incorporar mucha tecnología y, sin embargo, empobrecerse humanamente”. Para evitar eso, anima a que las empresas verdaderamente cristianas sepan “servirse de la tecnología sin idolatrarla,” y que desarrollen los cuatro valores de la Doctrina Social de la Iglesia “que son la verdad, la libertad, la justicia y el amor”.