Vaticano

 

Anthony Randazzo, el nuevo guardián de la ley canónica: un pastor cercano que llega al corazón jurídico del Vaticano

 

"El Espíritu Santo está moviendo corazones, mentes y almas", escribe el prelado australiano en sus redes, donde combina cercanía pastoral, fe profunda y compromiso social

 

 

 

27/03/26 | Marta Santín, X


 

 

 

El papa León XIV ha nombrado al hasta ahora obispo de Broken Bay, (a 50 km al norte de Sídney, Australia) a Anthony Randazzo, nuevo prefecto del Dicasterio para los Textos Legislativos, uno de los organismos clave de la Santa Sede. Con este nombramiento, el Pontífice no solo le confiere un cargo de enorme responsabilidad dentro de la estructura vaticana, sino también el título personal de arzobispo, reconociendo así su trayectoria y liderazgo dentro de la Iglesia.

 

 

 

  1. Un pastor con raíces sencillas y mirada universal
  2. Su perfil en Facebook
  3. Homilía del Miércoles de Ceniza
  4. Palabras tras la clausura del Año Santo de 2025
  5. Compromiso social: migrantes y periferias
  6. Un liderazgo cercano y agradecido
  7. Transición antes de Roma
  8. ¿Qué es el Dicasterio para los Textos Legislativos?
  9. Un perfil para un momento clave

 

 

 


El Papa León XIV nombra al obispo Anthony Randazzo
Prefecto del Dicasterio para los Textos Legislativos,
con el título personal de Arzobispo.

 

 

 

A sus 59 años, Randazzo se convierte en el australiano de mayor rango en el Vaticano desde el fallecido cardenal George Pell. Hijo de vendedores de fruta de un barrio periférico, su historia personal refleja una combinación de humildad, cercanía y vocación de servicio que ahora se proyecta hacia una dimensión universal.

 

Un pastor con raíces sencillas y mirada universal

Nacido en Australia en el seno de una familia trabajadora, Anthony Randazzo ha desarrollado su ministerio con una marcada sensibilidad pastoral. Antes de su nombramiento, fue obispo de Broken Bay y presidente de la Federación de Conferencias Episcopales Católicas de Oceanía, donde destacó por su atención a los desafíos sociales de la región, especialmente en temas como la migración y el cambio climático.

Su perfil combina dos dimensiones poco habituales en equilibrio: por un lado, una sólida formación teológica y jurídica; por otro, una cercanía constante con los fieles, visible especialmente en su actividad en redes sociales, donde comparte reflexiones espirituales, mensajes pastorales y vivencias cotidianas.

En su mensaje tras el nombramiento, publicado en Facebook, Randazzo expresó con sencillez y gratitud: “Con profunda gratitud al Papa León XIV, anuncio que he sido nombrado por Su Santidad como Prefecto del Dicasterio para los Textos Legislativos, con el título personal de Arzobispo”.

Y añadía: “Estoy profundamente agradecido al Papa León por la confianza que ha depositado en mí”.

 

Su perfil en Facebook

Las redes sociales de Randazzo permiten conocer de cerca su pensamiento y espiritualidad. Lejos de un tono institucional rígido, sus publicaciones reflejan una fe dinámica, cercana y profundamente pastoral.

Una de sus frases más compartidas resume su visión del momento actual de la Iglesia:
El Espíritu Santo está moviendo corazones, mentes y almas”.

Este mensaje lo acompañó con una experiencia concreta de su diócesis:
“Ayer tuve la alegría de inscribir los nombres de 121 catecúmenos de Broken Bay en el libro de la elección”.

Su forma de comunicar revela una Iglesia en movimiento, centrada en las personas y en los procesos de fe, más que en estructuras abstractas.

 

Homilía del Miércoles de Ceniza

En su homilía del Miércoles de Ceniza de 2026, Randazzo insistió en la necesidad de una conversión auténtica, más allá de gestos externos. En sus palabras, la Cuaresma no es solo un tiempo litúrgico, sino una oportunidad real de transformación interior.

En esa reflexión, subrayó que la fe debe vivirse con coherencia:
No se trata solo de prácticas externas, sino de una conversión del corazón”.

También invitó a los fieles a redescubrir el sentido del arrepentimiento:
Dios no se cansa de ofrecernos su misericordia; somos nosotros quienes debemos abrirnos a ella”.

Así encabeza su homilía: "La ceniza que recibimos no es un signo de desesperación. Es un signo de verdad. Nos recuerda que somos polvo, y sin embargo, polvo amado por Dios. Nos recuerda que somos pecadores, y sin embargo, pecadores por quienes Jesucristo extendió sus brazos en la Cruz. Nos recuerda que la Cuaresma no se trata de apariencias. Se trata del corazón. El Señor no pide un espectáculo. Te pide a ti".

 

 

 


Anthony Randazzo, celebrando su primera misa como arzobispo
en el Colegio Católico de St Joseph, East Gosford.

Foto: su perfil de Facebook.

 

 

 

Palabras tras la clausura del Año Santo de 2025

Otro de los textos de los que podemos conocer un poco más su profundidad, es la homilía de clausura del Año Santo 2025, durante la Fiesta de la Sagrada Familia. Randazzo volvió a poner el acento en la esperanza y la continuidad del camino de fe. Para él, los jubileos no son puntos finales, sino comienzos.

Entre sus ideas más destacadas, afirmó:
El Año Santo no termina hoy; continúa en la vida de cada creyente”.

Y añadió una llamada a la responsabilidad personal:
Somos enviados a llevar al mundo lo que hemos recibido: misericordia, esperanza y amor”.

Y sobre la Sagrada Familia dijo por ejemplo: La Palabra de Dios nos recuerda que la vida familiar es un lugar sagrado de gracia. El libro del Eclesiástico nos dice que honrar a nuestros padres es como acumular un tesoro, y que el respeto que se les brinda da fruto a través de las generaciones. San Pablo, escribiendo a los Colosenses, nos exhorta, como pueblo elegido y amado de Dios, a revestirnos de compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia. Estos no son ideales abstractos; son la esencia misma de la vida familiar y del discipulado cristiano".

 

Compromiso social: migrantes y periferias

Como presidente de la Federación de Conferencias Episcopales de Oceanía, Randazzo ha mostrado una especial sensibilidad hacia los migrantes y refugiados, uno de los grandes desafíos contemporáneos.

En una de sus publicaciones en Facebook destacó:
Apoyo a los migrantes: Como presidente de la Federación de Conferencias de Obispos Católicos de Oceanía, estoy encantado de ver el Dicasterio del Vaticano para Promover el Desarrollo Humano Integral compartiendo el trabajo de la Red Oceanía de Migrantes y Refugiados. Trayendo esta nueva red regional, establecido para proporcionar apoyo pastoral y práctico, así como un mejor acceso al empleo y a la asistencia sanitaria, a miles de trabajadores migrantes, refugiados, personas desplazadas por el clima y sus familias en todo el Pacífico.

Se refería a la Red de Migrantes y Refugiados de Oceanía, una iniciativa destinada a ofrecer apoyo pastoral y práctico a miles de personas en situación de vulnerabilidad.

Su enfoque no es solo espiritual, sino también concreto: acceso al empleo, asistencia sanitaria y acompañamiento humano. Este compromiso social será, previsiblemente, una de las claves de su aportación en el Vaticano.

 

Un liderazgo cercano y agradecido

Otro rasgo distintivo de Randazzo es su capacidad de reconocer y agradecer. En su mensaje de despedida de Broken Bay, dejó claro el vínculo afectivo con su diócesis:

“Durante mi tiempo como obispo de la Diócesis de Broken Bay, el clero y los fieles han sido una verdadera alegría en mi ministerio episcopal”.

Y añadió: “Sigo eternamente agradecido con Dios, que me confió el cuidado de su rebaño”.

Este tono pastoral, centrado en las personas, contrasta con la naturaleza más técnica del cargo que asumirá en Roma, lo que sugiere un estilo de gobierno que buscará integrar ambas dimensiones.

 

 

 


Arzobispo Anthony Randazzo con fieles de su parroquia.
Foto: su perfil de Facebook.

 

 

 

Transición antes de Roma

Antes de trasladarse definitivamente al Vaticano, Randazzo permanecerá durante tres meses en su diócesis como administrador apostólico. Este periodo de transición le permitirá asegurar la continuidad pastoral en Broken Bay y preparar su nuevo servicio en la Santa Sede.

Durante este tiempo, seguirá acompañando a los fieles, organizando la vida diocesana y facilitando el proceso de sucesión. Su intención, según ha expresado, es cerrar esta etapa con responsabilidad y cercanía, manteniendo el vínculo con la comunidad que ha guiado durante años.

 

¿Qué es el Dicasterio para los Textos Legislativos?

La diócesis de Broken Bay lo explica en su web para que los fieles comprendan a dónde ha ido su obispo. El Dicasterio para los Textos Legislativos es el organismo de la Santa Sede encargado de promover y salvaguardar la correcta comprensión, interpretación y aplicación del derecho canónico tanto en la Iglesia Latina como en las Iglesias Católicas Orientales.

Como prefecto, supervisará la preparación de interpretaciones auténticas, la revisión de textos legislativos y decretos, garantizará la colaboración con otras instituciones curiales y canonistas, y salvaguardará la integridad jurídica y la coherencia del ordenamiento jurídico universal de la Iglesia.

Entre sus tareas se encuentran la interpretación auténtica de las normas jurídicas, la revisión de textos legislativos y el asesoramiento a otros organismos vaticanos. Se trata, por tanto, de un órgano clave para la unidad y coherencia jurídica de la Iglesia universal.

El nombramiento de Randazzo al frente de este dicasterio indica la confianza del Papa en su capacidad para combinar rigor jurídico con sensibilidad pastoral, dos cualidades esenciales para un cargo de esta naturaleza.

 

Un perfil para un momento clave

La llegada de Antonio Randazzo al Vaticano se produce en un momento en que la Iglesia afronta importantes desafíos: desde la renovación interna hasta la respuesta a cuestiones sociales globales.

Su trayectoria, marcada por la cercanía, la fe vivida y el compromiso con los más vulnerables, sugiere que aportará una perspectiva humana a un ámbito tradicionalmente técnico.

Como él mismo ha pedido: “Por favor, rezad por mí mientras asumo este nuevo desafío”.

Una petición que refleja, una vez más, el estilo de un pastor que, incluso al asumir uno de los cargos más relevantes del Vaticano, no pierde de vista lo esencial: la fe, la comunidad y el servicio.