Diócesis

 

¿En qué situación económica se encuentra la diócesis de Almería?

 

Baile de cifras, una auditoría externa o una donación anónima millonaria son algunas de las claves para entender lo que está pasando

 

 

 

05/03/26 | Javier Arias, X


 

 

 

A finales del pasado mes de enero, el obispo de la diócesis de Almería, Antonio Gómez Cantero, anunció a los periodistas locales que había logrado bajar la deuda de 28 millones de euros a solo 5,5.

 

 

 

  1. El baile de cifras y el encargo de una auditoría
  2. Conclusiones de la auditoría
  3. La llegada de Gómez Cantero a Almería
  4. Venta de inmuebles diocesanos por debajo de su precio
  5. Aclaraciones sobre la deuda real de la diócesis
  6. Amortización de la deuda y una misteriosa donación
  7. ¿De dónde salen los 10 millones de donación anónima?

 

 

 


Antonio Gómez Cantero con el Papa León.

 

 

 

Fuentes de la diócesis explican a este medio que la venta de algunos inmuebles no necesarios era el plan normal previsto durante el gobierno del obispo emérito para realizar la rehabilitación que necesitaba con urgencia un patrimonio inmobiliario obsoleto. Pero al parecer, lo que llega desde Almería es que se está vendiendo por debajo del precio de tasación. Estas ventas y una misteriosa donación anónima habrían contribuido a ese descenso.

 

El baile de cifras y el encargo de una auditoría

En sus declaraciones a los medios Gómez Cantero aseguró que de esos 28 millones, 26 millones se corresponden con débitos a instituciones bancarias mientras que los algo más de dos millones restantes es una deuda interna. A lo largo de estos últimos años, la cifra difundida en medios sobre la deuda ha sido muy dispar. Tal es así, que aun siendo obispo diocesano Gónzalez Montes y coadjutor Gómez Cantero se vio la necesidad de una auditoría que, finalmente, la diócesis encargó a la firma Deloitte para conocer en qué situación se encontraban las arcas diocesanas.

La auditoría fue supervisada por Monseñor Joseba Segura, obispo de Bilbao y bien preparado en materia económica, al que la Conferencia Episcopal encargó moderar su desarrollo. A pesar de que la auditoría concluyó en junio de 2022, la diócesis de Almería nunca ha llegado a publicar los datos de la misma.

 

Conclusiones de la auditoría

Sin embargo, Religión Confidencial ha tenido acceso a ese informe, escondido en algún cajón del obispado almeriense. Los datos que arroja la auditoría no reflejan que existiera una quiebra real en ese momento, porque una entidad puede pasar por el trance de carecer en determinado momento de liquidez, pero si cuenta con un patrimonio suficiente para responder de sus inversiones de crédito, no está arruinada.

Desde Almería detallan a este medio que “hubo conspiración de algunos curas contra su obispo” al que acusaron en Roma por un supuesto mal estado del clero, en nada distinto del clero de las demás diócesis, y del Seminario, uno de los mejores logros del emérito. La Visita apostólica que siguió a las denuncias echó abajo las acusaciones sobre clero y Seminario. Quedaba la salud de la economía como mejor excusa para derrocar al obispo emérito.

 

La llegada de Gómez Cantero a Almería

El cardenal Omella (por entonces presidente de la Conferencia Episcopal Española) avaló las acusaciones y, como valedor de Gómez Cantero, puso en juego sus buenos oficios en Roma para lograr del papa Francisco el traslado del obispo de Teruel a la diócesis más oriental de Andalucía, supuestamente para gestionar la economía. Los datos de la auditoría no parecen avalar la tesis.

En el informe de los auditores aparece una lista de bastantes de los inmuebles tasados calificados de «edificios singulares» indicando que son inmuebles con posibilidad de enajenación, sin incluir otros inmuebles restaurados y los nuevos complejos parroquiales construidos. Hay que resaltar las cifras en que se valoran los «edificios singulares»: según tasaciones hechas en su día, antes de la restauración su valor estaba entre 10 y 12 millones de euros y con la rehabilitación  han ascendido a unos 47 millones de euros máximo y por encima de 42 mínimo (en dependencia de tasaciones y posibilidad real de venta).

Fuentes diocesanas confirman a Religión Confidencial que, aunque el obispo emérito envió a Roma una lista de inmuebles no necesarios para venderlos y financiar la urgente rehabilitación del patrimonio, nunca se pensó vender el Seminario. Había un plan y se habían comenzado las gestiones de venta de algunos de estos edificios cuando llegó el Obispo coadjutor y se paralizó todo.

 

 

 


Antonio Gómez Cantero, obispo de Almería.

 

 

 

Venta de inmuebles diocesanos por debajo de su precio

Las fuentes almerienses aseguran que en estos años el Obispado se ha desprendido de algunas propiedades, y por la lista de los auditores vemos que se trata de algunos de estos “edificios singulares”. Aunque hay una información poco transparente de cómo y en qué circunstancias se han vendido, sí hemos podido saber que han sido por debajo del valor de mercado, en algunos casos bastante por debajo, como ha sido el caso los aparcamientos construidos bajo el Colegio Diocesano de San Ildefonso, que fueron construidos con el fin de financiar el Colegio.

El Obispado ha vendido estos aparcamientos por poco más de la mitad del precio de la tasación de la auditoría (un máximo de 4,9 millones y un mínimo de 4). También está bajo el foco la venta de las viviendas de la media manzana de la calle General Castaño, propiedad del Obispado en Almería capital; también en la capital, el Colegio «Centro de Promoción Virgen de la Chanca», que la diócesis encargó a la Congregación de los Religiosos Marianistas, y el edificio del complejo parroquial de Montserrat con sus salones parroquiales, vendido al Colegio de Abogados a precio de ocasión.

 

Aclaraciones sobre la deuda real de la diócesis

A pesar de que el relato puesto en circulación ha insistido en que alcanzaba los 28 millones de deuda, hemos visto en el informe de la auditoría que la deuda hipotecaria es de 22,6 millones de los cuales son deuda directa del Obispado 18 millones de euros (incluyendo en esta deuda 3,7 millones de euros de dos iglesias parroquiales nuevas con dificultades para responder al pago completo de sus cuotas). Se han añadido a esta deuda 5.9 millones de deuda indirecta o deuda avalada por el Obispado y es también de las parroquias, en algunos casos contraída antes del período del obispo emérito. El resto (hasta 4,7 millones de euros) se asigna a «pasivos financieros» de la diócesis incluidos como si fuera deuda directa del Obispado, lo que pasa desapercibido si no se pone cuidado al leer el informe. Algunos de estos fondos eran nominales, porque formaban parte del fondo común diocesano, del cual salían las partidas destinadas a los mismos (Seminario, Fondo de Sustentación del Clero). El informe deja en claro que en diciembre de 2021 la deuda hipotecaria real estaba en poco más de 22 millones y medio.

 

Amortización de la deuda y una misteriosa donación

La disminución de la deuda ha tenido un recorrido de casi cinco años, en los cuales se han amortizado créditos por valor de al menos de 3 millones a 4, según lo que dice la auditoría: amortización de un promedio de 1 millón al año del 2022 al 2027. En esta amortización también han participado las parroquias. Se añade a esto el dinero obtenido de las ventas de inmuebles: al menos 5 millones; A esto hay que añadir que el obispo de Almería ha tenido la suerte de recibir un maná caído del cielo, en virtud de una misteriosa donación de 10 millones de euros.

Una ayuda que ha sido clave y fundamental para rebajar la deuda de la diócesis. Este don y gracia llegó a Almería justo en el momento en el que por Almería corría el intenso rumor de la intención de su obispo de vender el edificio del Seminario (después de haber mandado a sus seminaristas a estudiar a Murcia), cuando Gómez Cantero se encontraba con la férrea oposición de gran parte del clero almeriense contrario a deshacerse del Seminario, con toda razón, pues no es poco el golpe que padecen las vocaciones en su diócesis desde la operación del traslado.

 

 

 


Antonio Gómez Cantero, obispo de Almería.

 

 

 

¿De dónde salen los 10 millones de donación anónima?

Al tiempo, el obispo anunció que ya no sería necesario vender el edificio del Seminario gracias a tan generosa donación. Desde el primer momento aseguró que una de las condiciones que puso el donante fue que no se desvelara quién era el benefactor.  Sin embargo, pasó poco tiempo para saber de dónde podría haber salido ese dinero y las miradas empezaron a apuntar a Roma, más concretamente al Papa Francisco.

Religión Confidencial preguntó al vicario general de Almería, Ignacio López, sobre si era el Papa Francisco el generoso donante, porque un alto cargo de Añastro dejó caer a un grupo de almerienses que le visitó que el dinero venía presuntamente de la Santa Sede. La respuesta del vicario fue afirmar “con toda rotundidad que el origen de la donación a la que se refiere es un empresario anónimo; y que el papa Francisco nunca pidió, ni siquiera insinuó o sugirió, que el seminario fuese dedicado a migrantes”.

Otra versión que corre en círculos eclesiásticos de Almería es que si bien, no fue el Papa quien hizo directamente la donación, sí hizo las gestiones necesarias con un empresario italiano, para que mandara ese dinero a Almería. Esto explicaría que el centro de formación para inmigrantes que se ubicará dentro del ala del edificio dedicada a Seminario Menor, lleve por nombre «Papa Francisco».